La pregonada igualdad de género

Por Clara Scherer
Impresion Publicado 2012-10-24

Nada raro será decir que los partidos declaran un día y otro también que están a favor de la igualdad.

Extraño será el día en que constatemos que esto es así. Después de los turbulentos días en la calificación de diputados y senadores, en las que por primera vez habrá 37.5% de mujeres en la Cámara de Diputados y no precisamente por la voluntad de las cúpulas, el tesón de las mujeres por ocupar una curul sigue con firmeza.


Pocos sabemos del llamado “resto mayor”, porque realmente son pocos quienes entienden el sistema plurinominal a fondo. Resto mayor de votos “es el remanente más alto entre los restos de las votaciones de cada partido político, una vez hecha la distribución de curules mediante el cociente natural. El resto mayor se utilizará cuando aún hubiese diputaciones por distribuir” (artículo 13 del Código Federal Electoral).


Este “resto mayor”, que se aplica de manera mecánica la mayoría de las veces, constituye un obstáculo más en el camino de las mujeres hacia el poder, ya que complica su llegada a una diputación, por no considerar acciones afirmativas que permitan el acceso efectivo de mujeres a los cargos.


En Jalisco, Faviola Martínez ha sido apoyada por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado, pero al PAN no le parece. Prefiere un hombre. Y ya un hombre se inconformó y el caso está en litigio en el Tribunal Electoral estatal.


Qué pena dan. No saben sostener su palabra. Y no sostener la palabra, aunque en México parezca cosa natural, es la mayor  riqueza de una persona honrada. Cuando expresa o pide algo se sabe que lo va a cumplir. No cumplir lo ofrecido es empobrecer la imagen que se tiene de uno mismo.


Dijo Gustavo Madero que el PAN siempre ha apoyado a mujeres para ser candidatas. “Sí debemos de distinguir a esos partidos que se comprometen en las declaraciones, pero que no cumplen en la práctica”. ¡Uy!
En la competencia política las mujeres tienen que enfrentar más obstáculos que los hombres: carencia de aliados en sus organizaciones políticas, mayoritariamente masculinas; falta de conocimiento sobre la estructura informal del poder; exclusión de la red informal. La mayor parte de las decisiones, negociaciones y acuerdos se toman entre los hombres, cuyos lazos informales se basan precisamente en que son varones y comparten espacios, intereses, gustos, aficiones y amistades. Poco respeto y baja escucha, así como consideración a las actividades y opiniones emitidas por las políticas en sus partidos; conflictos entre los distintos papeles que debe cumplir como mujer y como política. Todo esto explica la baja tasa de ascenso y también la alta tasa de deserción de las mujeres en la política.


Sabemos que una mujer debe ser dos veces competente para ser aceptada; pero si es demasiado competente, se vuelve una amenaza. Faviola, sin duda  que eres excelente y mejor competidora. Esperemos que el Tribunal analice el contexto con perspectiva de género y haga justicia.

        *Licenciada en pedagogía y especialista en estudios de género
            claschca@hotmail.com

El contenido y la ortografía de este articulo es responsabilidad del autor.
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