ANÁLISIS ECONÓMICO 04-06-2012

Por Alejandro Cavazos
Impresion Publicado 2012-10-24

Continúan las presiones sobre los diferenciales de la deuda soberana de España e Italia por los temores de una eventual salida de Grecia de la eurozona y la fragilidad de los bancos españoles.

Los diferenciales alcanzaron niveles extremos.

La nacionalización de Bankia en España ha generado preocupación sobre si el gobierno dispondrá de fondos suficientes para apuntalar al sistema bancario.

En este último país la preocupación de los inversionistas se centra en la contracción que afecta a la economía, en el contexto de una acentuada debilidad de las finanzas públicas, una frágil situación de los bancos comerciales y voluminosos requerimientos financieros para atender la revolvencia de la
deuda del gobierno.

Mientras que en Europa las condiciones económicas y financieras parecen ir de mal en peor, en Estados Unidos los datos más recientes sobre la actividad económica, en particular los de empleo, alertaron sobre el riesgo de que la economía se esté expandiendo a un ritmo por debajo del previsto.


Para comenzar, en el primer trimestre la economía creció en menos de lo que anticiparon las cifras preliminares. En vez del 2.2 por ciento, el incremento fue 1.9 por ciento, lo que resultó de un ligero menor crecimiento de los principales componentes de la demanda agregada. El mal dato correspondió
con la expectativa de los analistas.

Por otra parte, el ISM Manufacturero reportó en mayo un descenso de 1.3 puntos al ubicarse en 53.5 unidades. Quedó por debajo de la expectativa del mercado (53.8 puntos). No obstante este retroceso, las manufacturas acumulan 34 meses consecutivos de expansión (37 meses la actividad económica general).

Sobresalió el componente de nuevos pedidos, un indicador sobre las condiciones de demanda, al elevarse
en 1.9 puntos, a 60.1 unidades; el de precios alcanzó, por vez primera desde diciembre de 2011, un nivel inferior a los 50.0 puntos (cayó 13.5 unidades a 47.5). 

Otro mal dato en la semana fue el que arrojó el Índice de Confianza del Consumidor del Conference Board al registrar su tercera caída consecutiva (se ubicó en 64.9 unidades cuando se esperaba en 69.5 puntos), con retrocesos de sus componentes de condiciones actuales y expectativas. 

Los precios de las casas siguen reportando mínimos desde que estalló la crisis inmobiliaria a mediados de 2006.

El índice Case-Shiller sobre los precios de las casas en las 20 ciudades más importantes del país, disminuyó en abril en 2.6 por ciento en su comparativo anual, aunque en relación al mes inmediato anterior se mantuvo sin cambio. En relación a su nivel pico, previo al desplome del sector, la caída suma 33.8 por ciento.

Las denominadas “pending home sales”, un indicador adelantado de las ventas de casas con base en la firma de contratos, reportaron un descenso de 5.5 por ciento en abril, cuando se anticipaba un aumento de 0.5 por ciento. Al menos su nivel sobrepasa el de abril de 2011 en 13.3 por ciento. El ingreso y gasto personal aumentaron en abril en 0.2 y 0.3 por ciento respectivamente. Mientras que el primero fue ligeramente
menor al estimado (0.3 por ciento), el segundo estuvo en línea con la previsión del mercado. El índice de precios ligado al gasto de consumo, un indicador referente del FED, se mantuvo sin cambio en abril, con lo cual su incremento anual fue de 1.8 por ciento (el índice subyacente reportó variaciones
mensual y anual de 0.1 y 1.9 por ciento). 


El gasto en construcción aumentó 0.3 por ciento en abril (6.8 por ciento en su comparativo anual), variación ligeramente menor a la prevista (0.4 por ciento). 

Contrario a lo que se esperaba, las solicitudes de seguro por desempleo aumentaron en la semana que terminó el 26 de mayo en diez mil, al pasar de 373 mil a 383 mil.

El promedio móvil de cuatro semanas, un indicador menos volátil, reportó también alza a 374,500. El moderado crecimiento de la economía sigue sin manifestarse en una mejoría palpable de las
condiciones en el mercado laboral. 

El incremento de las solicitudes de seguro de desempleo fue consistente los malos datos sobre la nómina no agrícola y la tasa de desempleo de mayo, resultaron decepcionantes.


En mayo se generaron sólo 69 mil empleos, menos de la mitad de los 150 mil previstos y los datos de abril y marzo se revisaron a la baja (de 115 mil a 77 mil en el primero de estos meses y de 154 mil a 143 mil en el segundo). La tasa de desempleo se elevó de 8.1 a 8.2 por ciento.


Los datos sobre las condiciones del mercado laboral fueron una cubetada de agua fría para los mercados financieros, sobretodo porque se dan en el contexto de un entorno recesivo y de gran incertidumbre en Europa y de desaceleración de las economías emergentes.


El menor dinamismo de las economías emergentes ha propiciado un relajamiento de las políticas monetarias. En Brasil, que enfrenta una desaceleración pronunciada de su actividad económica, recién volvió a ajustarse a la baja la tasa de interés de referencia del banco central (Selic) en 50 puntos base, para llevarla a 8.50 por ciento.

En agosto del año pasado se encontraba en 12.50 por ciento. Por su parte, en China se espera una mayor expansión del crédito. 

En el caso de Estados Unidos, dado el rápido deterioro de las condiciones en el exterior y los malos datos económicos, síntoma de una posible pérdida de impulso de la economía, no se descarta que en la próxima reunión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (junio 20) se anuncie un
nuevo programa monetario de facilidades cuantitativas (QE3) para estimular un mayor gasto de los particulares.


En México el tipo de cambio ha sido la variable que mayormente ha absorbido el deterioro de las condiciones en el exterior. 

En la semana alcanzó niveles extremos, por arriba de los 14.50 pesos por dólar, lo que disparó el mecanismo de subasta de dólares del Banco de México (Banxico). No le falta razón al gobernador del banco central al señalar que la volatilidad continuará mientras no se resuelva la situación de
Grecia y muy probablemente la de España. Por lo demás, el sector real de la economía no se ha visto afectado.

Las finanzas públicas avanzan conforme a los lineamientos del programa económico y el calendario previsto para el año.

En el primer cuatrimestre se registró un balance presupuestario deficitario de 41.4 mil millones de pesos, el cual resultó mayor al de igual periodo del año anterior (6.6 mil millones). 

Por su parte, el saldo primario (excluye el costo financiero) fue superavitario en 18.6 mil millones de pesos, también menor al de enero-abril de 2011 (37.5 mil millones). Mientras que los ingresos públicos aumentaron en eneroabril en 8.4 por ciento real a tasa anual (18.1 por ciento los petroleros y 3.9 por ciento los no  petroleros), el gasto aumentó en 11.1 por ciento. Al interior de los ingresos no petroleros, los tributarios del  gobierno federal se elevaron en 3.1 por ciento, correspondiendo la mayor alza al ISR con 9.7 por ciento. Dentro del gasto, la inversión física apuntó un incremento real anual de 16.8 por ciento.


La encuesta de mayo del Banco de México sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado arroja variaciones mínimas con respecto a las de los dos meses anteriores: Se mantienen sin cambio las expectativas de crecimiento económico para Estados Unidos y México (2.3 y 3.7 por ciento en 2012 y 2.4 y 3.5 por ciento en 2013); la inflación anual esperada para diciembre de 2012 y 2013 en 3.7 por ciento, similar a la prevista un mes antes; la tasa de interés
(Cetes 28 días) estimada para el cierre de éste y el
próximo año en 4.4 y 4.7 por ciento, también prácticamente
iguales a las estimadas en abril; y el tipo de cambio en 13.03
en diciembre de 2012, ligeramente por arriba de la expectativa
de un mes antes y en 12.96 pesos por dólar en diciembre
de 2013.
Hay un ligero deterioro en el sentimiento de los analistas con
respecto a la situación económica actual y el ambiente de
negocios. El Índice de Confianza de los Analistas se ubicó en
119 puntos, nivel inferior en 9 y 19 puntos respecto a los observados
un mes y un año antes. El cambio más apreciable
se dio entre los que opinan que la economía estará mejor en
los siguientes seis meses con relación a su situación actual,
al pasar de 80 a 59 por ciento.
Los recientes malos datos económicos de Estados Unidos y
el deterioro continuado de las condiciones en Europa podrían
originar un cambio de las expectativas en la encuesta de junio.
En el frente corporativo internacional lo más relevante de la
semana fue el anuncio de las armadoras Ford y General Motors
de que lograron el mayor nivel de ventas desde 2009.
En México AMX informó que compró acciones de la holandesa
KPN y que actualmente detenta el 5.01 por ciento de esta
empresa. Esta operación está en línea con la oferta hecha en
días pasados para adquirir un 27.7 por ciento de esta
empresa mediante oferta pública de adquisición de 8 euros por acción.
MEXCHEM anunció en Nueva York, en el marco de su reunión
anual, que elevará su expectativa de ventas para el año
a 12 por ciento y de Ebitda a 13 por ciento. Espera lograr
ahorros de 75 millones de dólares el próximo año con la integración
de Wavin.
ICA anunció la firma de un contrato para la adquisición del 51
por ciento de la empresa peruana San Martín, líder contratista
en servicios de construcción en operaciones de minería. El
precio de adquisición contempla un pago inicial de 18 millones
de dólares, hasta un máximo de 123 millones, a un plazo
de 5 años, condicionado a que la empresa genere un flujo
operativo Ebitda durante ese periodo de entre 80 y 100 millones
de dólares.
OHL inició un procedimiento judicial en contra de la decisión
del gobierno de Puebla de rescatar la concesión del libramiento
Norte de Puebla, en virtud de que la compañía efectuó
una inversión de 650 millones de pesos.
Los mercados sufrieron pérdidas significativas en la semana,
como resultado de las condiciones adversas en el exterior.
En Estados Unidos, los índices Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq
retrocedieron en 2.7, 3.0 y 3.2 por ciento en cada caso.
Por su parte, el IPyC de México perdió 304 unidades, equivalente
a 0.81 por ciento para cerrar en 37,182 puntos. La menor
caída se explica en buena medida por la depreciación sufrida
por el tipo de cambio.
No obstante la volatilidad en el mercado de dinero, las tasas
de interés de largo plazo continuaron con una moderada tendencia
de baja. El Bono M24 cerró en 6.19 por ciento, lo que
significó una caída de 6 puntos base en su comparativo semanal.
Se espera que continúe la volatilidad de las tasas y
no se descartan posibles nuevas ligeras bajas. El comportamiento
de las tasas se asemeja al de sus pares en Estados
Unidos, en donde la tasa a diez años tocó 1.45 por ciento,
uno de sus más bajos niveles históricos.
Por lo que hace al mercado cambiario, el tipo de cambio se
depreció en la semana 2.0 por ciento al cerrar en 14.31 pesos
por dólar. Su volatilidad fue pronunciada. Para los próximos
días se espera en un rango de entre 14.20 y 14.50 pesos
por dólar.

El contenido y la ortografía de este articulo es responsabilidad del autor.
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